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jueves, 5 de junio de 2025

UNA PASIÓN POLÍTICA



El conjunto de ideas que proponía el discurso de Hugo Chávez, no se presentaba como ideología de un grupo constituido, sino como un discurso que fundaba la propia UNIDAD del grupo, la UNIDAD del Pueblo.

 Las TRANSFORMACIONES SOCIALES se constituyeron en el horizonte de comprensión del todo social, en la promesa de redención y en la acción que va desenvolviendo un horizonte de luminosa dignidad de quienes habían permanecido en los márgenes, excluidos, e invisibles.

 Se politizaron las demandas sociales y surgió un NUEVO SUJETO COLECTIVO de carácter POPULAR.

  Una NUEVA IDENTIDAD que articula demandas de bienestar, consumo y también de dignidad.

 Mientras el sistema institucional no respondía a las necesidades sociales y se separaba de la población, dividiendo el espacio social, creando una fractura a partir de la cual se hizo posible el surgimiento de un discurso que articulaba demandas insatisfechas.  

Como plantea Ernesto Laclau, en su texto del 2006, el populismo emerge asociando tres dimensiones:  

1) La equivalencia entre demandas insatisfechas, que se articulan y se constituyen en Pueblo,  

2) La cristalización de todas ellas en torno a símbolos comunes y 

 3) La emergencia de un líder cuya palabra encarna este Proceso de identificación Popular.  

Este catalizador indispensable fue Hugo Chávez, quien cuestionó los moldes de la comunidad política reconocida, creando un NUEVO COLECTIVO. 

Aparecieron FORMAS NUEVAS y desconocidas, vinculadas con un exceso que se percibía como desbordado y peligroso. 

El CONCEPTO de PUEBLO remite a la heterogeneidad en la que se incluyen SUJETOS de muchas situaciones de subordinación, que dan origen a diversas luchas.  

Así, en el seno del PUEBLO se articulan luchas de clase, de etnia, de género, de condiciones vitales, de sexualidad, de geografía, entre otras.

  En ese PROCESO DE ENCADENAMIENTO de luchas y opresiones se produce la identificación con un “NOSOTROS-PUEBLO” (las y los oprimidos) frente a una construcción de “ELLOS-PODER”. 

La constitución y movilización del “PUEBLO-NACIÓN SUBALTERNO” es un hecho Revolucionario en condiciones de ampliación de Derechos Sociales, Políticos y Culturales del bloque social de los grupos oprimidos y subalternos. 

El Potencial Revolucionario del discurso populista recoge una aspiración POPULAR de RUPTURA con una situación que se considera injusta, pero no es solamente su capacidad discursiva sino la capacidad de responder a demandas Populares lo que lo determina como REVOLUCIONARIO. 

 “UN GOBIERNO ENTREGADO AL PUEBLO TIENE QUE ATENDER AL PUEBLO Y BUSCARLE SOLUCIÓN A TODOS ESTOS PROBLEMAS, sostenía H. Chávez (2000).


  UNA PASIÓN POLÍTICA: 

Dick Parker, en 2001, calificaba el CHAVISMO como populismo radical, considerando que su radicalidad estaba precisamente en sus características populistas. 

 Podemos pensar, siguiendo esta línea argumentativa, que su impacto definitorio radica en que da forma a un Pueblo, que es condición SINE QUA NON del funcionamiento democrático.  

El PUEBLO es, en ese sentido, “UNA CONSTRUCCIÓN RADICAL”; su heterogeneidad lleva el potencial radical.  

Chávez, decía: 

“SOLO EL PUEBLO SALVARÁ AL PUEBLO, SOLO EL PUEBLO CONSTRUIRÁ LA PATRIA NUEVA” (2008). 

 Su premisa –plasmada en la Constitución de la República 

Bolivariana de Venezuela– parte del PUEBLO como PODER CONSTITUYENTE, que se constituye para generar un SISTEMA de IGUALDAD y LIBERTAD, donde se funda lo POLÍTICO con lo SOCIAL. 

Por otra parte, siguiendo la perspectiva de Laclau, para quien el populismo no es la ideología o el tipo de movilización de un grupo previamente constituido sino “una de las formas de constituir la propia unidad del grupo” (2005, p. 97), se hace evidente que el CHAVISMO se fue constituyendo en estos 15 años.  

CHÁVEZ, fue conformando un Movimiento y con él un PUEBLO.

 A partir de 1999, fueron floreciendo en Venezuela todo tipo de MOVIMIENTOS y ORGANIZACIONES.  

La irrupción DE CHÁVEZ impulsó la creación de un denso tejido social; fueron: 

 • Los Círculos Bolivarianos,  

• Los Consejos Comunales, 

 • La Comunas,  

• Consejos de Trabajadores,  

• Frentes Campesinos,

  • Comités Populares de Vivienda,  

• Mesas Técnicas de Agua,  

• Comités de Salud,  

• Comités de Cultura, 

 • Frente de Mujeres, 

 • Trabajadores de las Empresas de Propiedad Social y muchas más formas de organización y articulación. 

 La “LÓGICA POLÍTICA” se relaciona con lo Social, que no surge arbitrariamente sino a partir de las demandas sociales.

  Y CHÁVEZ decía: 

“VAMOS A UN GRAN MOVIMIENTO DE MASAS DONDE LOS TRABAJADORES, LAS MUJERES, LOS INDÍGENAS, LOS JÓVENES FUNDAMENTADOS Y ORGANIZADOS EN CÍRCULOS BOLIVARIANOS DE VECINOS, EN CÍRCULOS BOLIVARIANOS Y REVOLUCIONARIOS VAN A CONFORMAR ESA MASA PENSANTE, ORGANIZADA Y EN MOVIMIENTO, COMO LA LLAMABA SIMÓN RODRÍGUEZ” (2001). 


Se acercaron y entrelazaron demandas que buscaban REIVINDICACIONES DIFERENTES pero tenían en COMÚN su cuestionamiento al sistema político.  

Se integraron en el campo Popular.  

Se politizan temas concretos y se hacen públicos, en lucha contra la búsqueda de soluciones individuales para temas sociales.  

Se constituyó una IDENTIDAD COLECTIVA, un “NOSOTROS” que se crea por oposición al “ELLOS”.  

OPOSICIONES que fueron constituyendo la identificación: 

• Pueblo/Oligarquía  

• Democracia/ Autoritarismo,  

• Nación/Imperialismo,  

• Acumulación/Redistribución Social, 

• Socialismo/Capitalismo,  

• Indo-Afro-Mestizaje/Racismo-Blanqueamiento,

 • Tensiones Rurales/Urbanas,  

• Relaciones Salariales/lógica del capital, en las cuales se articulan conflictos heterogéneos. 

Se constituyó un campo que representa las IDENTIDADES POPULAR DEMOCRÁTICAS y otro que representa a la oligarquía, las élites o el imperialismo. 

En sustitución de los canales institucionales existentes para la mediación de las demandas sociales, que habían perdido su eficacia y legitimidad; no podían absorber demandas, se gestó una nueva configuración hegemónica, el NUEVO “BLOQUE HISTÓRICO” suponía un cambio de régimen de signos y de poder, precedido por una bifurcación y la reestructuración del espacio político. 

 Todas las determinaciones sociales tienden a agruparse alrededor de alguno de los dos polos de la dicotomía.




TRASCULTURIZACION DEL CASTELLANO/ ANGLICISMOS



Desde que las insignias se llaman “pins”; los homosexuales,”gays”; las comidas frías, “lunchs”; y los repartos de cine, “castings”; el español no es el mismo.  Ahora es mucho más moderno.  Durante muchos años, estuvimos hablando en prosa sin enterarnos.  Y, lo que es todavía peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos.
Los niños leian revistas en vez de “comics”, los estudiantes pegaban “posters” creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de “business” y los obreros, tan ordinarios, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del “tupper-ware”.  Yo, en primaria, hice “aerobics” muchas veces, pero en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.
Afortunadamente, todo esto ya ha cambiado.  Hoy, todos somos más modernos, y a los hispanohablantes se nos nota el cambio simplemente cuando hablamos, lo cual es muy importante.
No es lo mismo decir “bacon” que tocino —aunque tenga igual de grasa— ni vestíbulo que ”hall”; y cuando jugamos al polo o golf con ventaja, no es lo mismo que hacerlo con “handicap”.
Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia.  O, en el peor de los casos, son más cortas.
Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en ingles un mínimo de cien palabras.  Desde este punto de vista, ya estamos completamente modernizados.  
Es más, creo que hoy en el mundo no hay otra lengua que nos iguale.  Porque, mientras en otros países toman solo del inglés las palabras que no tienen o bien porque sus idiomas son pobres —cosa que no es nuestro caso—, o bien porque pertenecen a lenguajes de reciente creación como el de la economía o el de la informática, nosotros, eso sí, más generosos, hemos ido más allá: hemos adoptado incluso las que NO nos hacían falta, lo cual demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.
Así, ahora, por ejemplo, ya no decimos bizcocho, sino “plum-cake”, que queda mucho más fino; ni tenemos sentimientos, sino “feelings”, que es mucho más elegante.  Y de la misma manera, sacamos “tickets”, compramos “compacts”, usamos “kleenex”, comemos “sandwichs”, vamos al “pub” y hacemos “footing”.  Y en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos “camping”. Y todo ello, ya digo, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia.
Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante; es decir, más “fashion”.
Los hombres ya no usan calzoncillos, sino “slips” o “boxers”, lo que permite marcar el bulto con más soltura que a nuestros padres; y cuando se afeitan, a continuación se echan “after shave”, que deja la cara mucho más suave y fresca que el tónico que usaban nuestros abuelos.
En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el “boss”, y está siempre en “meetings” con la “public-relations” o va a hacer “business” junto con su secretaria, o más bien “assistant”. Ella tampoco se queda atrás: hace “mailings” y “trainings” y cuando acaba el trabajo va al “gym” a hacer “fitness” y “spinning”.  Allí se encuentra con todos los de la “jet”, que vienen de hacerse “liftings”, y con alguna “top-model” amante del “body-building” y del “yogurt light”, y cuando acude a un cocktail pide “roast-beef” que, aunque parezca lo mismo, es mucho más digestivo y engorda menos que la carne.
En la tele ya nadie hace entrevistas ni presenta, como antes.  Ahora hacen “interviews” en formato “magazine”, que dan mucha más prestancia.  Y si el presentador es carismático, al programa se le llama “show” —que es distinto de espectáculo—, y si tiene carnaza se le adjetiva de “reality” para quitarle la cosa cutre que tiene en castellano. Entre medias, por supuesto, ya no nos ponen anuncios, sino “spots” que, aparte de ser mejores que los anuncios, nos permiten hacer “zapping”.
Las técnicas de mercado son ahora el “marketing”; el supermercadismo, “merchandising”; el autoservicio, el “self-service”; el escalafón, el “ranking”; y el representante, el ”manager”.
El solomillo, es un “steak”, y la entrega a domicilio es el “delivery”.  Las personas importantes son “vips”; los auriculares, “walk-man”; los puestos de venta, “stands”; los ejecutivos, “yuppies”; las niñeras, “baby-sitters”; los derechos de autor, “royalties”, y no sé cuántas cosas más...
Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de tercermundistas que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzaba, solo nos queda ya decir siesta —la única palabra que el español ha exportado al mundo o al menos la más bonita— con acento anglosajón.