Seguidores

lunes, 9 de junio de 2025

La Oportunidad y la Basura de la Historia


La historia política, a menudo, se escribe con tinta de oportunismo. No todos los que ocupan un lugar en el escenario público lo merecen por sus acciones o su legado; algunos simplemente se aprovechan de las circunstancias, escalando a puestos de poder que contrastan abiertamente con la falta de mérito y ética que los define. Son como parásitos políticos, alimentándose de la confusión y el descontento para erigirse en protagonistas, cuando su verdadera pertenencia debería ser el basurero mismo de esa historia. ## El Oportunismo como Motor 1. La Conjunción de Factores: Estos individuos suelen aparecer en moment crisis, inestabilidad o transición políca.enñ ese vacío donde encuentran su nicho, explotando las vulnerabilidades de la sociedad para obtener poder. 2. La Explotación del Descontento: Su discurso, muchas veces demagógico y populista, se alimenta del descontento popular para desviar la atención de los verdaderos problemas y proyectar una imagen de liderazgo que no poseen. 3. La Ausencia de Ética y Principios: La búsqueda del poder se convierte en su único objetivo. No tienen escrúpulos en utilizar métodos ilegítimos, manipular la información o aliarse con figuras cuestionables para alcanzar sus metas. ## El Legado de la Irresponsabilidad - La Distorsión de la Narrativa Histórica: Su presencia en el escenario político distorsiona la narrativa histórica, relegando a un segundo plano a figuras con verdaderos méritos y contribuciones significativas. - El Daño a la Instituciones: Su falta de compromiso con las instituciones y los valores democráticos contribuye a la erosión de la confianza pública y al debilitamiento del sistema político. - La Consecuencia para la Sociedad: Sus acciones a menudo tienen consecuencias negativas de largo alcance, dejando tras de sí un rastro de corrupción, ineficiencia y desconfianza. ## La Necesidad de la Reflexión Crítica Es fundamental desarrollar una mirada crítica y rigurosa hacia los actores políticos. Debemos ser capaces de discernir entre aquellos que genuinamente buscan servir al bien común y quienes utilizan el poder como un medio para satisfacer sus intereses egoístas. Solo a través de la evaluación objetiva y el rechazo contundente del oportunismo podremos asegurar que la historia sea escrita por quienes verdaderamente la merecen, y no por aquellos que solo buscan un lugar en el escenario sin importar el costo. La memoria colectiva debe ser un espacio para la justicia histórica, donde el mérito y la ética prevalezcan sobre la mera conveniencia José H Contreras P. .

No hay comentarios:

Publicar un comentario